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Las cartas de presentación surgieron en la década de los 50 como un complemento del currículum en el que los solicitantes de empleo intentaban persuadir al empleador y convencerle de su idoneidad para el puesto ofertado. Su uso fue extendiéndose hasta quedar totalmente normalizado en la mayoría de países, y hoy en día es habitual que la carta de presentación se solicite junto al CV en muchas ofertas de trabajo.

Aunque desde su origen han mantenido una estructura bastante prefijada y no han sufrido grandes modificaciones de forma, en la actualidad los expertos en recursos humanos recomiendan innovar. Si bien no se debe alterar su estructura básica, lo ideal es dotar a tu carta de presentación de una gran personalidad, ya que si caemos en un estilo muy común no conseguiremos que destaque entre las demás. Y es que la carta de presentación es la primera oportunidad que uno tiene para llamar la atención del potencial empleador. No debemos olvidar que el objetivo número uno de la carta de presentación es ese: generar interés en el empleador, destacar, darnos a conocer e incentivar a que lean nuestro CV para optar a una entrevista de trabajo. Puede serte útil leer nuestro post sobre Cómo hacer un buen currículum. La razón de ser de la carta de motivación debe ser llamar la atención sobre el CV, que es el que contiene toda tu información relevante, experiencia y habilidades. En simplemente un par de pequeños párrafos deberías ser capaz de mostrar con buenas capacidades lingüísticas que tú serías un candidato adecuado para cubrir la vacante en términos de habilidades y experiencia, y que tienes un interés genuino por el trabajo en cuestión.

Lo que hace tan difícil elaborar correctamente una carta de presentación es que no existe una fórmula clara y cerrada que permita innovar y destacar. Y esa dificultad radica en que una carta de presentación siempre será subjetiva. Pero hay ciertamente muchas indicaciones y recomendaciones que pueden ayudarte a la hora de ponerte manos a la obra en su redacción y que abordaremos a continuación.

Chica escribiendo carta de presentación

Escribe una carta única y personalizada

Para hacer la carta de presentación bien, ésta deber ser única y personalizada para cada empresa y trabajo para el que estés postulándote. Debes evitar que el empleador sienta al leerla que tu carta de motivación está construida en base a un molde y que esa misma carta ha sido enviada indiscriminadamente a otras compañías.

También es importante mostrar que has investigado sobre la compañía, que estás interesado en ella y que eres la persona adecuada para trabajar ahí. A los empleadores les encanta ver cartas de presentación en la que los solicitantes muestran haber hecho un esfuerzo real por conectar con la compañía, por conocerla, comprender cómo es; y en base a ese conocimiento postularse como alguien que encaja en el puesto y en la empresa. En este sentido puede resultarte interesante nuestro post sobre cómo buscar trabajo.

Dirige la carta a la persona responsable

Siempre es mejor que la carta de presentación incluya el nombre del reclutador o la persona responsable de los procesos de selección. Una vez más, esto demuestra que te has interesado por investigar la empresa y que tu carta es personalizada y única. LinkedIn es un buen lugar para buscar el nombre de esa persona, aunque otra opción es llamar directamente a la empresa y consultarlo. Si no, siempre queda la alternativa de usar fórmulas genéricas como “Estimado señor/a” (aunque estas formalidades podrían no ser las más adecuadas para startups o compañías modernas).

Llama la atención del reclutador

Estruja tus mejores ideas para redactar una carta de presentación que consiga captar la atención del lector. Este es un punto especialmente importante en el primer párrafo, que debe ser original y llamativo para que el reclutador quiera seguir leyendo la carta de presentación y se interese por ti. Lo ideal es que consigamos una carta que resulte atractiva y lleve al reclutador a abrir tu CV con entusiasmo.

No repitas información del CV

En relación a qué se debería escribir en la carta de presentación, los consejos pueden variar pero hay 3 puntos esenciales a incluir: por qué aplicas a ese trabajo, qué te atrae del puesto y por qué te gustaría trabajar para esa organización. Debes resaltar por qué serías adecuado para el trabajo pero asegurándote de que no repites la información de tu CV.

Entrevista de trabajo

El protagonista no eres tú sino la empresa

Aunque inevitablemente tienes que hablar de ti mismo, el centro de atención de tu carta de presentación deben ser aquellas cualidades, capacidades o experiencia previa que poseas y que cumplan las necesidades de la empresa. Es decir, el protagonista no eres tú sino lo que la compañía necesita, y por tanto no deberías hacer un sobreuso del “yo” en la redacción. En este mismo sentido queda terminantemente prohibido hablar de dinero en tu carta de presentación. Los temas salariales deben reservarse para el momento de la entrevista personal.

Sé claro y conciso

Ten presente que los técnicos de selección no disponen de mucho tiempo para analizar cada candidatura, así que es mejor redactar una carta de presentación breve y concisa. Cita claramente el puesto para el que te estás postulando y ofrece datos concretos. No emplees más de 3 o 4 párrafos y evita las frases largas y complejas.

Estilo apropiado

En cuanto al estilo de escritura, éste dependerá siempre de la persona y del tipo de trabajo, pero es ampliamente recomendado mantener un lenguaje formal y profesional. Hay ciertos sectores más tradicionales en los que el uso de un estilo formal es poco menos que obligatorio, pero otros sectores, empresas jóvenes o startups podrían aceptar de buen gusto un enfoque más informal. Si te preocupa que un tono excesivamente formal pueda hacer desaparecer cualquier rastro de tu personalidad, te recomendamos que utilices un lenguaje ligeramente conversacional. Es decir, que aunque sea formal, se acerque al estilo personal y natural que empleas al hablar. Así evitarás generar frases largas, complejas y rimbombantes que puedan resultar demasiado pedantes.

¿Y si en una oferta de trabajo no se solicita específicamente una carta de presentación?

En esos casos siempre merece la pena escribir un email con la forma de una carta de presentación. En ese email, además de adjuntar tu CV, tendrías que presentarte e incluir en el cuerpo del mensaje el texto correspondiente a tu carta de presentación para postularte a la vacante y asegurarte de que el reclutador se interesa por abrir tu CV.

Otras recomendaciones

Antes de terminar la carta, debes hacerle llegar al reclutador tu deseo de concertar una entrevista. Indícalo expresamente y no te olvides de proporcionar tu email o teléfono para que puedan ponerse en contacto contigo. Finaliza con una despedida amable (p.ej. «Gracias por su tiempo, un cordial saludo») y remata incluyendo tu firma en último lugar.

Una vez hayas acabado, es aconsejable que leas y revises minuciosamente toda la carta de presentación para evitar fallos comunes como faltas de ortografía, frases inconexas, nombre erróneo del reclutador, dirección de email de la empresa incorrecta.

El último paso es poner en práctica estos consejos y lanzarte a la elaboración de un buen currículum y carta de presentación que te acerquen al trabajo que deseas. Precisamente con ese objetivo, te recordamos que desde SEDEA hemos puesto en marcha un portal de empleo exclusivo para facilitar que los mejores universitarios del país puedan acceder a ofertas de empleo de calidad en las empresas más importantes a nivel nacional.