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Un currículum vitae es la primera imagen que el reclutador recibe sobre un aspirante al puesto vacante. Normalmente, el equipo de recursos humanos se enfrenta a una gran cantidad de currículums, por lo que su tiempo es limitado. Aquellos que consigan cumplir los requisitos son afortunados en conseguir una entrevista. Más allá de los requisitos establecidos por la empresa, conviene seguir ciertas pautas para que nuestro CV sea uno de los seleccionados, y estar así, más cerca del empleo.

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Datos personales

Para hacer un buen currículum hay que tener en cuenta lo primero que aparece, los datos personales, y es un error muy común incluir, por ejemplo, el DNI, el estado civil o la dirección completa.  Del mismo modo que no debe contener las palabras que preceden estos datos, es decir, «teléfono», «e-mail» o «nombre». Si el reclutador ve un número de teléfono, sabrá que lo es, al igual que un nombre o un e-mail.

Los datos idóneos para un buen currículum son el nombre, el teléfono, el e-mail y opcionalmente la ciudad de residencia. 

Orden cronológico

Tras la visualización de los principales datos personales, lo realmente relevante es la experiencia. Debemos partir de la premisa de que un técnico en selección puede ver más de 500 CV al día. Por tanto, para que el recruiter consiga focalizarse en la información principal del candidato ha de ser por orden cronológico y lo primero que debe incluir es el último empleo en el que ha estado. La formación académica debe ir debajo de la experiencia.

Longitud

Con un número elevado de CV que revisar, si el reclutador se encuentra con uno de varios folios, probablemente no lo leerá al completo.

La longitud recomendada por los expertos es de una página. Por eso es importante que contenga solamente información relevante, de forma clara y precisa. Es cierto que también es un error acortar el currículum a una página si crees que hay información que sería necesaria para el puesto de trabajo. En la medida de lo posible se intentará incluir en una página, como mucho dos.

Atractivo visualmente, pero sin pasarse

Para hacer un buen currículum es necesario tener orden y limpieza. Es importante organizar la información en diferentes bloques para que no parezca un documento de texto. Con un simple vistazo el técnico en selección tiene que ser capaz de ver los diferentes apartados (datos personales, formación académica, experiencia…) y la principal información.

También hay que tener en cuenta que debe ser legible, no conviene utilizar demasiadas tipografías diferentes, o que se lean con dificultad. Un tamaño demasiado pequeño tampoco ayuda a proporcionar esa claridad que se comentaba anteriormente. Y, sobre todo, recuerda facilitarle la lectura al recruiter. Un diseño demasiado innovador hará que tenga dificultades para encontrar las principales características.

Experiencia laboral

Tareas y logros

Es fundamental incluir ciertas funciones relevantes que ha desempeñado en el puesto, sobre todo si la oferta en la que va a postularse es de la misma profesión. Otro aspecto esencial que debe incluir son las metas alcanzadas. Ver los logros obtenidos desempeñando las tareas correspondientes en cada empresa provocará un interés superior en el reclutador.

Información sobre las empresas en las que has trabajado

Solamente si esas empresas anteriores se dedican al mismo ámbito que la empresa en la que se demanda el empleo. Así se mostrará conocimiento sobre el funcionamiento de ese tipo de empresas.

Otro aspecto es la duración en cada puesto, en caso de los candidatos junior se comprende que la antigüedad en cada puesto va en función de sus becas, acuerdos académicos, prácticas curriculares, prácticas extracurriculares, etc. En este caso sería favorable detallar las funciones que desempeñó en cada empresa en la que estuvo sin exceder la longitud.

entrevista de trabajo

No incluir toda la formación, pero si las condecoraciones

No es importante que hayas cursado la secundaria, o donde hiciste el bachillerato. Si tu máximo nivel es un Grado o un Máster, se da por supuesto que has estudiado lo anterior. Tampoco lo es enunciar cada uno de los cursos o títulos que tienes.

Sí son valiosas las condecoraciones académicas, como matrículas de honor, concursos ganados de relevancia o la acreditación como uno de los mejores graduados del país. Con ella demostrarás aptitudes académicas que se valorarán muy positivamente.

Lenguaje difícil de entender

No utilices un lenguaje demasiado formal. Siempre hay que guardar las formas y ser educado, pero es importante mostrar que somos seres humanos y elegir un lenguaje natural, para no parecer pedante.

Personalizar el currículum para cada oferta laboral

La información relevante para una oferta de trabajo puede que no lo sea para otra. Por eso, como se mencionaba anteriormente, es muy importante mostrar información que sea relevante para cada empresa. Consulta bien los requisitos requeridos y adapta el CV para esa oferta, informando de los cursos relacionados o trabajos que hayas realizado.

Una mala foto

Poner una foto en el currículum es algo opcional, pero es cierto que es más sencillo recordar imágenes que palabras, por lo tanto, tienes más posibilidades de que te recuerden por tu foto que por tus datos personales. Es importante elegir bien la fotografía.

La foto del CV debe ser profesional, nada de selfies o fotos que pondrías de fondo de pantalla, y recuerda revisar la calidad para que no salga pixelada o alargada. También es importante elegir una foto reciente, que coincida con tu aspecto actual.

Faltas de ortografía o errores de redacción

Aunque parezca muy obvio es algo verdaderamente importante, porque muchas veces, al leer y releer nuestro propio CV no nos damos cuenta de ciertos errores, que pueden ser los causantes de no conseguir esa ansiada entrevista.

Un consejo es proporcionar dicho currículum a alguien de confianza para que lo revise antes de entregarlo.

 

Lo dicho anteriormente queda reflejado en los principales portales de empleo, donde aparece la información como lo hemos explicado. Facilita muchísimo el trabajo del recruiter y procura celeridad a la hora de ver lo que realmente busca el técnico.

Si estás cerca de acabar tus estudios universitarios te recomendamos que participes en el Ranking nacional de la Sociedad Española de Excelencia Académica para conseguir la acreditación como uno de los mejores graduados del país. Esta distinción supone realmente un valor añadido a tu currículum que te hará sobresalir por encima de otros más discretos y hará que los técnicos de selección de cualquier empresa se fijen en ti.